La maleta…
El que las megabolsas de Primark son enormes e impracticablemente anchas es un hecho.
O eso creía hasta hoy. Me he puesto a zanjar los asuntos de la maleta (tenía las cosas dentro pero sin orden alguno) y a la hora de ir a buscar unas bolsas de plástico (para meter dentro los zapatos, los neceseres, para llevar de más para la ropa sucia… y en fin, ese tipo de cosas para las que se suelen utilizar las bolsas de plástico en las maletas) me he dicho: “¡qué mejor que las enormes e impracticablemente anchas megabolsas de Primark para tal fin!
Pues bien, no existen. Tengo 14 bolsas de Primark en casa y ninguna es grande. Es más, de esas 14 bolsas, 5 son medianas y 9 pequeñas. Aún mejor: el 50% de las bolsas de Primark que tengo en casa son más altas qeu anchas. Esto delega la existencia de las megabolsas enormes e impracticablemente anchas de Primark a una simple y mera leyenda suburbana.
Por otra parte, he ido muchas más veces de lo que pensaba a NewYorker: tengo 17 bolsas en casa (sí, sí, incluso más que de Primark), un número mucho mayor de visitas de lo que mi memoria puede alcanzar a recordar.
Para mi sorpresa, solo me he encontrado con 4 bolsas de H&M, de las cuales 2 corresponden a las dos últimas semanas. No tiene sentido, puesto que, aproximadamente el 45% de mi fondo de armario (en estos momentos de maleta) procede de H&M. Explicación: La caja de las bolsas de plástico es la puerta a una dimensión paralela.
En fin, todo esto porque me da pereza seguir haciendo la maleta… pero es que me voy pasado mañana, y mañana la maleta tiene que estar preparada apra meterle el par de cosas que use por el día y ya está. Pero me da taaaaaanta pereza… que incluso me he puesto a actualizar el blog.
En fin, cosas que ocurren bastante a menudo.
Mi maleta me mira fijamente, como vigilándome, tratando de averiguar el orden en el que voy a ir metiendo la ropa, el calzado, los neceseres, blablabla… Ahora mismo no vendría nada mal una ayudita por parte de algún campeón mundial de Tetris; la verdad es que no sé cómo voy a hacer para meterlo todo sin que se peleen unas cosas con otras. Me sigue mirando, está abierta encima de la cama (la he puesto ahí porque así no me queda más remedio que terminarla y quitarla si esta noche me quiero ir a dormir).
Me voy pasado mañana y aún no he hecho la maleta, ¿a que molo? Pues aún debería comprar una funda para el disco duro y un lápiz USB de bastante capacidad. Es que a parte de ser torpe, tengo otras muchas cualidades. Bueno, es una y no es una cualidad: soy un desastre. En realidad son dos: también soy una perezosa del copón. Todo junto es como un gran coctel exquisitamente explosivo, o lo sería si no estuviese tan cansado como para explosionar.
A ver si estar estos tres meses en el extranjero me aviva un poco… Espero tener internet (aunque no desde el primer día), así que podré teneros informados de mis desventuras por irlandadelnortelandia, ya que creo que no fallaré a mi persona y tendré muchos y variopintos episodios torpes y extraños que contar (tal vez algún día alguien ahga una serie sobre mí).
Pues dicho lo dicho voy a continuar con el estudio sociológico sobre las bolsas de plástico en el que me hallaba inmersa y que tan interesante está resultando. Y luego a hacer la maleta, que ya te vale María, ya te vale…
Hale, hasta más ver.
(Espero que a los del aeropuerto no les parezca que, por llevar 80 pastillas de paracetamol, pretendo traficar ilegalmente con fármacos…)
Viaje a Irlanda del Norte |Dejar un comentario